Durante todo este difícil año, los Delegados de las distintas Clínicas Privadas como San Juan de Dios de Ramos Mejía, Modelo de Morón y Trinidad de Quilmes, han tratado de para mantener un diálogo correcto con la patronal.

En este sentido, desde el Sindicato Médico AMRA venimos siendo ninguneados y “puenteados” y continuamos sin obtener respuestas adecuadas en lo que se refiere a aumentos salariales y condiciones de trabajo.

Tras esta larga discusión –y al no obtener respuesta- desde el Consejo Directivo de AMRA se ha decidido en avanzar con la denuncia de dicho conflicto en el Ministerio de Trabajo para que dicho organismo intermedie y haga racional y justa la negociación salarial y las mejoras en las condiciones de trabajo de los trabajadores médicos en esas entidades privadas.

Y no es un dato menor que todas esas clínicas se encuentran enmarcadas en ADECRA (Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina), entidad que se niega a reconocer los derechos laborales de los trabajadores médicos al no querer firmar el correspondiente Convenio Colectivo de Trabajo.

Desde nuestro Sindicato vemos con preocupación y desazón que el gobierno continúe reuniéndose con estas cámaras, les otorgue los correspondientes aumentos pero que –tal cual ya hemos denunciado- esos incrementos salariales no se trasladan al bolsillo de los trabajadores, como debería suceder.

En las notas ya enviadas, el Sindicato denuncia, entre otras cosas, “la existencia de trabajadores que se desempeñan de modo precarizado, ya que existe una enorme cantidad carente de registración laboral, obligando a los mismos a constituirse como monotributistas para poder percibir sus emolumentos”. Y agrega: “Al día de la fecha, de modo ilegal e ilegítimo, los trabajadores sufren el desdoblamiento en el pago de los salarios, lo que resulta manifiestamente contrario al ordenamiento jurídico laboral, obligando a los mismos a afrontar sus obligaciones personales con serias dificultades, demoras e incluso sufriendo perjuicios económicos, como lo es afrontar las obligaciones con intereses moratorios”.

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