Mucho se habla sobre la situación en los hospitales provinciales y municipales. Y ninguno escapa a la degradación en materia edilicia como tampoco a las insalubres condiciones en las que trabajan los médicos. Y tal es el caso del hospital municipal de Pilar, Juan Cirilo Sanguinetti. Hoy, en su hora más difícil.

El pasado jueves 18, el Concejo Deliberante de Pilar llevó a cabo una interpelación a la Secretaria de Salud local, Dra. Mariela Paz. Insólitamente, la interpelación no fue más que un intercambio de elogios hacia sus funciones y la tarea que la Secretaria viene desarrollando. Tarea que solamente pueden felicitar quienes, desde su banca de concejal, no tienen el mínimo contacto con la realidad que viven nuestros hospitales.

Sin embargo –y tras un largo período de halagos-, le cedieron la palabra a las Dras. Mirta Ortega Sanz y Carol Cowes (ésta última, representante de AMRA), quienes señalaron a la perfección la terrible situación por la que atraviesa el hospital municipal Sanguinetti. La Dra. Cowes es Psiquiatra y se fue del Hospital hace aproximadamente un año luego de luchar durante tres años y medio para que le dieran la medicación correspondiente para sus pacientes que sufrían cuadros gravísimos y para tener un lugar físico donde atender. Cansada de pelear contra la falta de medicación y de un sector donde trabajar, dejó el hospital.

Por su parte, la Dra. Ortega Sanz señaló que “la salud en Pilar es un desastre” ya que “no se sostienen más las guardias, se atienden a 300 pacientes por día con 3 médicos cada 12 horas, las condiciones del espacio para descansar y para comer son inaceptables y el baño asusta”. Pero fue más allá, la Dra. Ortega Sanz remarcó que “la funcionaria culpa a los médicos por hacer esperar a los pacientes”, situación que ya se habló en su momento con el intendente Nicolás Ducoté “y él sigue ajeno”, sostuvo. Más tarde siguió detallando: “la comida de los médicos llega en mal estado y eso hace que muchos se descompongan, algo que también las autoridades señalaron como una responsabilidad nuestra”. Ambas Doctoras también señalaron a los hospitales Falcón y Meisner con idéntico diagnóstico. Y por último dijo que “pareciera que los médicos fuéramos piezas desechables, agotados y maltratados por las autoridades y por los pacientes y sus familias. Hay una desconsideración absoluta”.

Sin embargo, el momento más duro de la interpelación fue cuando la Dra. Ortega Sanz preguntó si alguno de allí se internaría en el hospital. La respuesta fue un silencio sepulcral. Entonces la Doctora contó que ella sí estuvo internada en el hospital por un gravísimo problema de salud y que por ello le tocó vivir la realidad del nosocomio como paciente y no como profesional. Sorprendentemente, la Secretaria de Salud miró al presidente del bloque de concejales oficialista, Sebastián Neuspiler y le tiró a la Doctora una de las preguntas más cínicas que escuchó en su vida. “¿O sea que usted fingió una grave enfermedad para denunciar las fallas en el hospital?”, preguntó la Dra. Mariela Paz. La Dra. Ortega Sanz se había internado por grave problema de salud.

Por su parte, la Dra. Liliana Riff, Secretaria de Organización de AMRA y representante de la Delegación Pilar del Sindicato, destacó “por ejemplo, la imposibilidad a la hora de estacionar los autos. El estacionamiento se inundaba haciendo imposible descender. Este martes han venido a rellenar después de haber hecho cientos de reclamos. Me sumo a todo lo que han dicho las colegas Sanz y Cowel. Los médicos en Pilar sufrimos un constante maltrato y destrato por parte de las autoridades quienes incluso siguen sin darles el nombramiento a muchos profesionales y de esta manera logran tener a todos callados por el miedo a perder su trabajo. Felicito a las colegas que estuvieron en el Concejo Deliberante porque manifestar nuestro descontento es la única forma que tenemos de que las autoridades nos escuchen y que alguna vez se ocupen de lo verdaderamente importante: la salud en el municipio de Pilar”.

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