UN REPASO SOBRE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS

 

El pasado 30 de noviembre fueron cesanteados el total de los médicos de cabecera por el Decreto 1895/16, firmado por el titular del instituto, el Dr. Carlos Regazzoni. Posterior a este hecho, los médicos debían optar por firmar un contrato de locación de servicios, leonino, en el cual no había mediado acuerdo alguno ni consulta con los trabajadores.

Se establecía a partir del 1ero de diciembre un contrato de locación de servicios con cláusulas impuestas por el empleador que en todos sus aspectos son violatorias de la legislación laboral y los principios constitucionales de nuestro país. Desde nuestro Sindicato advertimos que esa realidad generaría un grave conflicto entre la patronal y los trabajadores, y probablemente afectaría a la salud de los afiliados por no contemplar aspectos fundamentales de la atención del Primer Nivel.

De hecho, a la fecha, son muchísimos los compañeros que decidieron no firmar la nueva propuesta laboral por considerar que no se contemplaba el trabajo registrado e incluso implicaba un retroceso en las condiciones de trabajo y un menor sueldo para el trabajador médico. Este convenio “mixto” ponía un tope a la cápita de 700 pacientes y le permitía al colega cobrar una cantidad estipulada de consultas mensuales.

La realidad mostró a la fecha que el empleador no acertó en sus predicciones por su irresponsabilidad al no consultar a las Organizaciones Médicas para aplicar semejante modelo de atención.

Estamos realizando un mapa en el conurbano bonaerense de la cantidad de médicos que no firmaron la renovación del contrato, a fin de establecer qué cantidad de beneficiarios del PAMI van a quedar sin cobertura de la atención primaria. Para ejemplificar, solamente entre San Martín, Olivos y Morón contamos que más de cien profesionales no han firmado y por ende, quedarían a un cálculo de 1000 capitados por cada médico de cabecera, es decir, un número muy representativo que muestra la incapacidad de la obra social para cubrir la atención. Nuestro compañeros nos cuentan que se está llamando sistemáticamente a los colegas que no firmaron para tratar de convencerlos de los beneficios del contrato y lo grave de esto es que muchos de ellos son colegas y otros abogados y administradores del INSSJP.

Por otra parte, en base al testimonio de nuestros afiliados, a muchos compañeros que sí firmaron se los está recargando con 500 pacientes a su cápita para compensar el déficit, entendiendo que las autoridades y administradores del PAMI argumentaban disminuir las cápitas para obtener una mejor calidad de la atención. Todo ello genera una gran controversia, puesto que se están desdiciendo en los fundamentos que pretendían imponer en ese contrato basura.

Creemos que el conflicto se irá ahondando y hará eclosión en los meses de enero y febrero, cuando nuestros compañeros tomen su período de vacaciones.

A todo esto cabe agregar que los segundos niveles de atención, inspeccionados por los Colegios de Médicos, Ministerio de Trabajo y nuestro Sindicato, muestran una incapacidad total para dar respuesta a la demanda de la atención. Es llamativo que ante esta situación no surjan noticias en los medios masivos de comunicación y solo se podría entender que ello ocurre por la instalación de un bloqueo mediático, dirigido desde el poder político. 

Los médicos de cabecera que representamos se encuentran en situación de Asamblea permanente dada la gravedad de lo que acontece. Se decidió por unanimidad no firmar el nuevo convenio, y que el empleador se siente a negociar con la responsabilidad que le compete y se pueda acordar una salida de manera organizada que no afecte a las partes intervinientes. Queremos recordar que ya se han realizado solicitadas, presentaciones al Ministerio de Trabajo denunciando el conflicto existente y se han enviado las cartas documento a la AFIP para demostrar la evasión impositiva del empleador.

Todo esto presenta un agravante, y es que estas condiciones se generaron en el sector público y son impulsadas desde el Estado, que en realidad debería ser el garante de un modelo a seguir para cumplir con la Ley.

Por todas estas razones, se ha decidido realizar movilizaciones para manifestar el descontento de los trabajadores médicos a las diferentes UGL para que la población esté al tanto de lo que ocurre y del peligro que implica para los afiliados del PAMI.

“DONDE HAYA UN MÉDICO TRABAJANDO, ESTARÁ EL SINDICATO”
A IGUAL TRABAJO, IGUAL SALARIO
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