Si hay algo en el cual el Sindicato Médico ha tratado de remarcar firmemente, denunciando cada una de las veces que se produjeron, son los hechos de violencia e inseguridad que se han registrado en los Hospitales y Centros de salud.

Si bien sabemos que esto no es patrimonio exclusivo del trabajador sanitario y que, lamentablemente, lo sufre toda la sociedad en su conjunto, como representantes gremiales creemos conveniente apoyar a nuestros médicos cuando atraviesen situaciones de esta índole y exigir a las autoridades de turno extremar todas las medidas de protección a los fines de evitar que hechos como éstos se produzcan. Sin duda alguna, y más allá de cualquier elemento disuasorio, la presencia policial en cada efector es vital a la hora de truncar episodios de violencia o inseguridad. Tal es así, que quedó demostrado y plasmado en el lamentable momento que se vivió el día martes 16 de junio a las 22 30 horas, en el Hospital Roque Saenz Peña de la ciudad de Rosario, cuándo tres personas que descendieron de un automóvil llevando a un paciente en grave estado producto de varios disparos de arma de fuego en un supuesto caso de venganza entre conocidos, increparon y agredieron al personal de guardia (médicos y enfermeros) con golpes de puño y elementos contundente provocando pánico y tensión durante algunos minutos. Afortunadamente el accionar policial pudo contener la ira de los familiares y amigos del joven herido y acompañarlos hasta la sala de espera general.
El paciente finalmente fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) a raíz de la seriedad que presentaban sus lesiones.
Esta situación que se dio en este Hospital Municipal lamentablemente no es aislada y se repite constantemente en diferentes efectores, tanto de Rosario como en cualquier otra parte del País, por lo tanto AMRA, una vez más, insta a que los funcionarios que tienen la responsabilidad de cuidar a nuestros compañeros lo hagan de manera idónea y responsable, como por ejemplo, que los agentes policiales permanezcan en los establecimientos sanitarios de mayor conflictividad y vulnerabilidad las 24 horas y los 365 días del año. De esta forma al menos, y tal como ocurrió el martes en este nosocomio, se evitarían males mayores.
“DÓNDE HAYA UN MÉDICO TRABAJANDO, ESTARÁ EL SINDICATO”
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