Los medios, la sociedad y los funcionarios hoy nos llaman héroes, debido a nuestra vocación, nuestro conocimiento y aprendizaje que nunca termina porque tenemos que seguir capacitándonos para intentar salvar vidas humanas.

Pero nosotros no vivimos de aplausos y halagos. Tenemos una canasta profesional que pagar todos los meses que consta no solo en una canasta básica. Se suma el pago de seguros por mala praxis, matrículas, congresos, cursos e insumos carísimos como herramientas de trabajo.

Para poder tener una vida digna para nosotros y nuestras familias, debemos tener pluriempleos y a veces tampoco alcanza debido a que las obras sociales y prepagas nos pagan un valor de consulta u hora de guardia, menos de lo que vale un kilo de helado. El 95% de colegas trabajamos de manera informal para los distintos Hospitales, Sanatorios y Clínicas ya sean públicas o privadas, sin tener ningún derecho laboral que nos ampare y ofreciendo nuestras vidas y la de nuestras familias a un estado ausente de políticas de salud.

Por lo tanto, exigimos al estado que tome seriamente esta pandemia de Covid 19 y nos llamen a participar como trabajadores en la formación de una política de Salud Nacional.

No estamos de acuerdo con que trabaje una persona que no tengan título de médico habilitado por nuestras leyes argentinas. Esto lo consideramos discriminatorio hacia nosotros. Porque mantuvimos durante décadas la pésima salud de nuestra Nación y seguimos manteniéndola con la pandemia sin tener ningún reconocimiento económico, ni de insumos acordes para este momento.

Exigimos también la cobertura del Covid 19 como enfermedad profesional en la ART a todos los médicos estatales y privados que trabajen en blanco y en negro y la eximición durante este año del pago de impuestos tributarios. Y sobre todas las cosas, seguimos exigiendo los equipos de protección personal (EPP) fundamentales para atender a los pacientes.

Gracias por los aplausos y por el mote de héroes. Pero no queremos ser héroes, queremos ser médicos en un país que verdaderamente valore nuestra profesión como nos merecemos.

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